viernes, 27 de diciembre de 2013

Capítulo 4. ¿UNA DE STARBUCK'S?



Y ahí estaba yo, mirando el techo a la espera de cualquier sonido que indicase que Enma o Ashley se habían levantado, estaba… ¿En uno de esos momentos en lo que te despiertas y te pones a pensar en todo? Pues sí, básicamente, encima más tenía para pensar después de mi conversación de ayer con Mario, hasta a tantos kilómetros es capaz de acordarse de mi. Perfecto.

Pero el sonido de la puerta de al lado me sacó de aquel momento pensativo que estaba teniendo (llamémosle así) pues en realidad Ashley y Enma se estaban portando de lujo conmigo, pero los primeros días me daba un poco de vergüenza pasear por la casa como si fuese la mía, así que esperé a que alguna de ambas se levantase.
Ashley fue la primera en hacerlo, mejor, porque siempre vas a tener más confianza con tu amiga, que con la madre de tu amiga. Es inevitable.
*toc toc toc*
-Ashley: ¿Iris?- ¿me estaba leyendo el pensamiento? Estuve un rato riéndome yo sola porque me hacía mucha gracia como los ingleses pronuncian mi nombre, es como una especie de…/airish/ o algo por el estilo- ¿Puedo pasar?-siguió insistiendo, la verdad que mi cara no estaba en muy buenas condiciones, pero por lo visto yo no era la única que se acababa  de levantar.
-Iris: Claro, claro- dije medio riéndome, no lo podía evitar.
Pero lo que no pude evitar de verdad fue la avalancha que Ashley hizo sobre mi y mi cama diciendo:
-Ashley: ¡Vamos a desayunar! Y cámbiate rápido que ya he hablado con Evelyn y en una hora salimos -  en esos momentos maldije haberla dejado entrar en mi habitación ¿Por qué a todo el mundo le da por gritarme cuando duermo?.
-Iris: Vale, en 15 minutos estoy lista y bajo a desayunar.
A Ashley le pareció bien porque me respondió con el dedo pulgar levantado, lo que entendí como un “ok”. Y como no, acompañado de una dulce sonrisa.
Esta chica lo tenía todo, seguro que su novio está muy orgulloso de ella porque por lo que me contó ayer, ella está súper feliz con él. Además, creo que para que lleven un año ya tiene que haber mucho amor por miedo, ya que hoy en día, durar dos meses ya es dar gracias, y sinceramente, me alegro mucho por ella porque se lo merece.
Por fin, me centré en que tenía quince minutos para ducharme y cambiarme, esa última parte me costó un poquito más, pues siempre tardo mucho en elegirla.
Al fin y al cabo solo iba a pasar el día fuera, pero nada especial, así que me puse esto:


Cuando salí de casa con Ashley incliné la cabeza hacia el cielo, y pude observar un cielo bastante nublado, pero supongo que esto aquí es normal.
-Ashley: Sí, esto aquí es normal, no te preocupes, ya te acostumbrarás-me dijo a la vez que me colocaba su brazo por mis hombros.
La verdad es que yo no podría vivir aquí, a mi estos tiempos me parecen muy depresivos y cansados, algo gordo tendría que pasar para que yo me quedase aquí más tiempo.
-Iris: Pues tardaré en acostumbrarme pero bueno ¿Nos vamos?-dije con espíritu, a mi no me hunden el día unas nubes tontas.
-Ashley: Mira, ahí están Olga y Evelyn-su dedo señalaba hacia la puerta de mis majísimas vecinas.
Olga iba así vestida:


-Iris: ye, ¿Qué tal tu primera noche?- le pregunté aunque suponía la respuesta.
-Olga: Genial se queda corto, adoro esta familia. ¿Pero sabes a quién adoro más?.
-Iris: ¿Hugo?- contesté aborrecida, era obvio, esa respuesta era más predecible que todas las anteriores. Pero quién mejor que yo para entenderla, a mi me pasaba lo mismo con Mario, aunque ella sabía que no me gustaba mucho a hablar de eso porque mis mejillas se ponían rojas y entonces si que lo pasaba mal.
-Olga: A mi perra Kira- ZASCA!, ¿estás de coña? ¿Enserio?- JAJAJA que no tonta, la echo de menos, pero sí, una vez más has acertado – menos mal que había acertado sino me empezaba a preocupar.
Olga y yo continuamos hablandode nuestras casas mientras Ashley y Evelyn iban cuatro pasos más adelante de nosotras y así solo teníamos que seguirlas porque si ahora desapareciesen, Olga y yo tenderíamos un problema para volver a casa.
Una vez terminada nuestra conversación, nuestras “gemes” (así les llamábamos Olga y yo a Ashley y Evelyn ya que su relación entre ambas era igual que la nuestra) se unieron a nuestra altura y nos mostraron los autobuses para ir al centro e ir a cualquier pueblo de nuestro alrededor y para terminar la mañana nos llevaron hasta el Starbuck’s más cercano.

-Gemes: ¿Qué queréis? Os invitamos- nos preguntaron a la vez.
-Iris: Yo… un batido de vainilla y Olga lo mismo- respondí sacando un billete con intención de pagar nuestras cosas, pero Evelyn se adelantó y no me dejó pagar.
-Olga: Gracias Iris por dejarme opinar- pude captar una intención de ironía en sus palabras pero sabía que a ella también le gustaba ese batido, la conozco demasiado.
Le contesté realizando una mueca de amistad y ella hizo lo mismo, esas cosas me encantaban, sabía que para cualquier cosa o tontería ella me aceptaba y me quería tal cual. Al igual que yo a ella.
Ashley nos anunció que teníamos que volver para comer.
 Saliendo de Sturbucks, donde estábamos muuuy calentitas, una gran gota y muy fría se depositó en mi frente y fue bajando lentamente hacia mi nariz. Mis ojos se pusieron bizcos observando la gota y riéndome como una niña pequeña.
-Olga: ¿Puedes quitar esa cara de retrasada?- me lo dijo con amor, pero sé que tenía envidia, porque yo tenía una gota y ella no. Ts.
Pero esto tardó poco en contraponerse a lo que había dicho porque cuando me quise dar cuenta ella y yo teníamos todo el suéter mojado y no éramos las únicas afirmé mentalmente mirando a las gemes.
Ashley puso cara de pensativa y decidió sacar su móvil.
 En ese momento vi como Evelyn se acercó hacia nosotras y nos comentó que estábamos a 20 minutos andando de casa y que si seguíamos andando llegaríamos empapadísimas.
-Olga: y… ¿no pueden venir vuestras madres?- noté que Olga no quería sonar molesta.
-Evelyn: No..-dijo apenada- están trabajando, trabajan todos los días.
-Ashley: Don’t worry!, solucionado- saltó a la vez que se acercaba hacia nuestro refugio en un portal, el primero que habíamos visto. A veces, Ashley me recordaba a una Barbie o algo por el estilo cuando estaba feliz, además de su vocecita – he hablado con los chicos y nos han ofrecido su casa para ir a comer, ahora viene Liam a recogernos.
-Iris: Perdón chicas- me disculpé entrometiéndome en la conversación- ¿me he perdido algo?-no hablaba solo por mi, porque noté que Olga se encontraba en la misma situación que yo.
-Evelyn: No, no, te explico- Evelyn movía las manos con intención de que Olga y yo entendiésemos todo lo que nos decía – Como os he dicho, nuestras madres trabajan y no nos conviene ir andando a casa, pero no os preocupéis porque tenemos los mejores amigos del mundo, y tienen coche, así que.. SOLUCIONADO- ojalá yo tuviera esa vitalidad y energía para solucionar las cosas, porque me veía yendo a casa andando – os van a caer genial- con esas sonrisas convencían a cualquiera, que no me lo dijese dos veces.
-Ashley:¿Todo claro?- Olga y yo asentimos con la cabeza, tampoco hacía falta ser superdotado para entender eso – Por cierto Iris –dijo sorprendida- Liam es mi amigo el surfero que te dije.
Hice memoria de lo que habíamos hablado ayer y caí en la cuenta  a lo que se refería. Al menos ya tengo tema de conversación.
*piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii*
Un molesto pitido sonaba en frente nuestra, creo que venía del coche negro que terminaba de aparcar. Aunque con un solo *pii* hubiese sobrado, pero no, él lo prolongó hasta que entramos en el coche.
Ashley se sentó detrás con nosotras y Evelyn delante a su lado. La verdad es que no le pude ver bien la cara porque lo tenía en frente y solo veía su asiento.
-Liam: Me vais a llenar el coche de agua, bueno, no me importa, es el coche de Louis así que si se enfada yo no sé nada eh- nos dijo excusándose, su voz me resultó muy masculina y grave ya que de  momento era el único contacto que tuve con él.
Hablar de algo que te gusta como el Surf y más de una persona que también está puesta en el tema fue lo necesario para que el viaje se mi pasase volando.
Me quedé empanada mirando por la ventana, pues el coche se había metido en un barrio bastante lujoso, las casas eran preciosas.
-Liam: Ya hemos llegado, esa es nuestra casa- su mano señalo a una bonita y grande casa


-Olga: Aiba, ¿aquí es donde vivís?- Olga estaba alucinando.
-Liam: Aquí es donde vivimos los cinco, pero cada uno tenemos nuestra casa-respondió bajando de coche-¿Entramos en casa?
Ahora la que estaba alucinando era yo, cuando bajó del coche para abrirme la puerta lo vi. ¿Enserio existen chicos tan guapos? Entonces me acordé que aún me quedaban por conocer a cuatro más


-Iris: Sí sí, entramos– dije con una gran sonrisa mientras Olga me miraba y nos reíamos.

-----------------------------------------------------------------
Bueno Bueno, ahora ya empieza la historia con los chicos, no tardaré mucho en subir el siguiente capítulo,  

No hay comentarios:

Publicar un comentario