lunes, 19 de mayo de 2014

Capítulo 17. Que no vuelvas.



Sabía que tarde o temprano llegaría, pero nunca imaginé que mi penúltimo día pudiese llegar  acabar así.

Bueno, perdón, rectifico. Aún no ha acabado. Aún queda esta noche. Mi última noche aquí. 
En casa. Con ellos. Mis amigos. Mi familia. Con él.

Olga: Yo no sé a ti, pero a mí me va a dar mucha penita – se apenó mirando la calle que se adentraba a nuestro barrio.
Iris: pf… - no quería ni hacerme la idea de que jamás volvería a ver eso.

Me levanté del banco y chuté con desgana una bola de papel que había tirada en el suelo.

Olga: ¡Va! No estés así – me dio un abrazo de esos que solo una amiga sabe dar en un momento adecuado.
Iris: no puedo hacer otra cosa Olga…
Olga: Eh – me cogió de la cara – claro que puedes, otra cosa es que no lo hagas y te quedes aquí sentada lamentándote como tonta, así que mueve tu culo.
Iris: Pero si ya está todo perdido…
Olga: Normal, dos semanas haciendo… ¿nada?
Iris: Oye, que él tampoco ha hecho mucho – le reproché separándome.

Mi situación durante estos últimos días era un poco bastante… a la defensiva con todo el mundo, incluso con la pobre de Enma que siempre se ha portado genial conmigo.

Olga: Ah, encima querrás que venga detrás de tuya - ¿pero esta de qué parte está? – la culpa es tuya y lo sabes.
Iris: perfecto – le dije para terminar la conversación y me giré.
Olga: no seas tan cariñosa con todo el mundo cuando estás con alguien…

¿INSINUACIÓN? ¿O me lo parece a mí...?

Iris: -me giré bruscamente - ¿perdona? ¿quién está con Zayn teniendo un novio en España?
Olga: la diferencia es que yo le voy a dejar en cuanto llegue por Zayn, ya lo hemos hablado.
Iris: Ah, ¿que ya lo habéis hablado? – lo que me faltaba por escuchar- Vaya, me encanta mi papel de mejor amiga últimamente Olga. Bueno nada, sé feliz con quien quieras o con los que quieras…
Olga: ¿sabes? Sigue así que te vas a quedar sola. Al final Harry tendrá razón. Te gustan todos demasiado.

Y dicho eso se fue enfada calle abajo. Me quedé un rato más en el parque pensando todo hasta que el frío comenzó a hacerse presente y decidí irme a casa. Como todos los días anteriores.

Había estado evitando todas las quedadas posibles donde pudiera estar Harry, porque sabía que si le veía no me podría hacer la idea de que no era mío y lo hubiera pasado peor.

Pero, hoy tendré que hacer un gran esfuerzo. Grandísimo. Por todos.

Sabía que hoy les volvería a ver. Creo que tampoco me costará tanto, una fiesta de despedida no tiene que estar mal, lo que está peor, es que sea en su casa… y todo lo que eso lleva. Pero por pasar mi último día con ellos haría lo que fuese.

Entré en casa y me tumbé en la cama.

Miré cada esquina de esa habitación, respiré el olor de ese dulce hogar y dormí hasta por 
la noche.

Dos horas más tarde, me engañaría di os dijese que echaba de menos que Olga no llamase a mi puerta para cambiarnos juntas antes de salir como siempre hacíamos.

Mi entusiasmo en ese momento se podría percibir como… ¿-20? Pues algo así, por el estilo.

*toc toc toc*

***: Iris – me llamó Enma detrás de la puerta del baño - ¿quieres que te lleve a casa de Harry?
Iris: EH? Que? Para qué? –me puse nerviosa al escuchar su nombre.
Enma: - sonó un poco desconcertada… - ¿…para la fiesta? ¿para qué si no?
Iris: ¿Eh? Ah sí sí. Gracias Enma. – salí del lavabo y me cambié.

La llevaba clara si ya me ponía así solo con escuchar su nombre. Que sí, que puedo ser exagerada y todo lo que queráis, pero os recuerdo, que una cosa es un enfado de una semana, y otra muy parecida que resulte que no le vas a volver a ver más en tu vida (bueno, en la tele sí) y todo acabe en un enfado tonto. Me entendéis ¿no?

Me puse esto. Mi último conjunto. Parecía que los hubiese llevado contados.





Y por último colonia, mucha. Y en especial, la preferida de Harry, a ver si ayuda.

Subía al coche con Enma que me esperaba en el volante.

Enma: ¿cómo es que no te recoje Harry?
Iris: - ya empezábamos con los nervios – porque está ocupado con lo de la fiesta y eso – y mintiendo más aún. 
Enma: Bueno, pórtate bien eh – me advirtió.
Iris: Sí Sí gracias.

Enma: ya puedes bajar del coche si quieres y eso…
Veía a Olga con todos desde la ventana del coche. No quería estar ahí. Joder.
Iris: ya.. –va Iris, baja ya, no seas tonta- Adiós Enma.

El coche desapareció tan rápido como pisé el suelo. Tragué saliva y caminé saludando a toda la gente.

Eso me llamó la atención… demasiada gente. Y demasiada que no conocía ¿de dónde han salido? Esto no parecía muy familiar que digamos…

***: Mira por dónde vas- me desempanó una rubia bastante guapa y… bastante guarra, porque un poco más y le vemos cositas secretas.
Iris: ¿qué dices?
***: Cuidado que estás en mi casa – me dijo con cara de asco.
Iris: ¿en tu casa? – ¿hola?
***: Bueno mira, paso de hablar contigo –y se fue.

Continué andando un poco en shock por lo que acababa de pasar pero decidí no darle importancia.

Niall: Menos mal ¿cómo íbamos a hacer una fiesta de despedida sin la persona de la que nos vamos a despedir…? – salió del corro de gente y vino a saluarme.
Iris: no, no tiene mucho sentido – sonreí
Niall : A mí no me fuerces sonrisas que nos conocemos… - ¿podré vivir sin este chico? – pero no te preocupes, hoy está simpático.
Iris: ¿tú crees? – dejé de sonreír fingidamente.
Niall: eh, he dicho que no me la fuerces, pero nada de que la borres. Que te queda muy bien.
Iris: jajaja –eso fue natural – ais, no sé qué haré sin ti.
Niall: pues yo tampoco, pero sí que sé lo que vas a hacer ahora –me aclaró – venir aquí con todos – me explicó arrastrándome hacia todos – y pasártelo bien  ¿hecho?

No era plan de pasar el último día mal, pensé en algún segundo de hablar  con Harry y explicarle todo. Al menos no irme así. Eso me hizo sentirme mejor así que sí. A pasárselo bien.

Iris: hecho –afirmé.

Todos: ehhh, menos mal que has venido. Pensábamos que ya no te veíamos.

Saludé a cada uno de ellos con unos besos y sonrisas. Incluso a Olga. Aunque había un poco de tensión.

Pero el que claramente no estaba. Era Harry. Y no sabía si eso me tranquilizaba más o me ponía más nerviosa.

Louis se acercó a mi sonriendo y aproveché para preguntarle.
Iris: -le aparté de los demás - ¿dónde esta… ?
Louis: ¿Harry? – insinuó.
Iris: Sí, bueno, para saludarle y eso.
Louis: Pues no sé… - le noté extraño. Un poco ido.
Louis: ¿no pretenderás estar toda lo noche con esa cara de extrañada? Me dijo por el oído. A modo amigo (aclaro por si las dudas) aunque un poquito a alcohol no voy a  decir que no olía.
Iris: -me había pillado- ¿de dónde sale toda esta gente?

Miraba para cualquier lado y habían caras que no había visto en mi vida, y sinceramente no sé qué tiene eso que ver. Conmigo y con Olga digo.

Louis: bueno… ya sabes cómo es Harry… -insinuó – si hace fiesta lo hace a lo grande.
Iris: ¿y todos estos son amigos de Harry?
Louis: Más o menos…
Iris: ¿Más o menos qué?
Louis: Nada nada. ¡Va! Te invito a un chupito – me estiró hacia la barra.
Iris: Louis, no soy imbécil –le chillé – más o menos qué.
Louis:- miró hacia arriba evitando la pregunta y silbó exageradamente-
Iris: vale – me giré para irme y dejarle solo si no tenía intención de contestarme.
Louis: Espera –me estiró del brazo – joder, siempre me como yo los marrones.
PERO ¿QUÉ MARRONES? Me estoy estresando…
Iris: ¿no me lo vas a decir? –vacilé.
Louis: bueno a ver. Ya sabes cómo es Harry… -se entretuvo en esa frase.
Iris: eso ya lo he oído antes.
Louis: Pues eso.
Iris: ¿ESO QUÉ? Te juro que no puedo más – me estaba sacando de quicio. Se notaba que Louis había empezado a beber en mi ausencia porque esto  no era ni normal.
Louis: oye, me encanta tu vestido – me cogió de la mano y me dio una vuelta.
Iris: vete a la mierda Louis – me cabreé y me fui. Es imposible hablar con un borracho.

No llegué a dar la vuelta a la esquina de donde estaba con Lou para encontrarme con sus ojos verdes. Cuánto tiempo. Se me iluminó la cara. Necesitaba eso desde hace días y ya los tenía delante de mí, pero ahora me daba cuenta a que se refería Louis. ¿Qué hace?

Me giré para mirar a Louis sorprendida. Incrédula. Atónita. Vamos, flipando en menores palabras.

Me puse las manos en la cabeza intentado recapacitar y asimilar o algo por el estilo. Louis avanzó dos pasos para ponerse a mi altura.

Louis: tiene una explicación…
Iris: ¿Qué explicación tiene eso? Louis – grité. Aún más. – dios, me quiero morir. ME QUIERO IR DE AQUÍ.


***NARRA HARRY***


Ya estaban todos y todas, solo faltaba que llegase ella.

No estaba seguro si eso era lo que quería pero tarde o temprano lo haría.

Louis: ¿Tú estás seguro de eso?
Harry: Hombre, faltaría más. A ver si yo voy a ser menos –dije vacilando – y a huevos no me gana nadie.
Louis: Yo creo que así no se hacen las cosas tío.
Harry: bueno, si vamos a arrepentirnos, tendríamos que sacara a toda esta gente de aquí. ¿lo vas a hacer tú? Porque yo lo veo un poco difícil.
Louis: Tú verás…

Otro que no está de acuerdo. Pero vamos a ver, si la fiesta se hace en mi casa se hace lo que yo quiera. Y si quiero invitar  a las amigas de mi novia lo hago y punto.

Ahí está Iris, entra indecisa. Me encanta cuando está así. Porque entonces la puedo manejar. Y hoy soy yo el que la va a manejar. Aunque sea por última vez.

Han sido dos semanas pero creo que le han sentado bien porque puede que la vea más guapa. Bueno, un poquito, no exageremos tampoco.

***: Muchas gracias cielo – me dijo besándome – la fiesta genial.
Harry: gracias a ti –le mordí el labio como a Iris le gusta.
***: Me has hecho daño Harry – se colocó el dedo en el labio.
Harry: bueno es igual. ¿Tus amigas se lo están pasando bien?
***: Sí, pero están un poco enfadas, quién son esos de ahí Harry.

Miré el grupo de Niall, Liam, Zayn, Olga… y… no estaba Iris, ni Louis…

Harry: son mis amigos Mery, te lo he dicho antes.
Mery: pues no me caen bien.
Harry: bueno, tu tampoco les caes muy bien a ellos… - giré la cabeza y vi a Iris discutiendo con Louis.

Vi que se acercaba. Era mi momento.

Mery: ¿Qué? – hizo gesto de no haber escuchado bien.

Pero ni le contesté, la lancé contra mí y la besé. El tiempo suficiente para que ella se diese cuenta, fue un impulso o más bien un plan. Y sabía que haciendo eso me sentiría mejor.

Lo que no sabía es que me iba a doler tanto su reacción.

Pensaba que esto me iba a beneficiar. Si ella está con uno, yo también. Pero el momento en que me ha mirado he visto dolor... y es ahí cuando me he dado cuenta que eso era lo último que quería para ella, que estaba equivocado. Que la necesitaba.

Cuando Iris volvió hacia Louis,  despegué a Mery de mí que se aferra como una lapa. 
Incluso llegué a sentir pena por ella. Estaba siendo un poco cabrón.

Harry: Vete Mery.
Mery: ¿qué?
Harry: que cojas a tus amigas, a tu gente y os vayáis – soné frío.
Mery: ¿pero qué dices? Me haces venir aquí, llevamos cinco días juntos y ¿ahora me echas?
Harry: sí.
Mery: Tú – no le salían las palabras – tú no estás bien.

Me dijo eso alejándose y hablando con sus amigas. Aunque no me hizo mucho caso, porque no las vi desaparecer por la puerta. Pero en fin, ahora eso me daba igual. Quería hablar con Louis.

Mierda, ahora es Louis quien la está consolando cuando siempre he sido yo quien hacía eso. ¿Qué he hecho?

Ya sé.

Me acerqué a todos buscándola.

Harry: Olga, puedes venir un momento por favor, es importante – le rogué.
Olga se apartó de los brazos de Zayn y me hizo el favor de venir conmigo.
Olga: La has cagado ¿no?
Harry: mucho, eso creo.
Olga: Cuéntame…


***FIN DE LA NARRACIÓN DE HARRY***


Louis me sacó de toda la gente que me agobiaba hacia afuera para que me diese el aire.
Louis: no quería que te enterases así…
Iris: ¿Enterarme cómo, Louis? ¿Viendo como le come la boca a una chavala que se cree que está en su casa? – no me cabía en la cabeza lo que estaba diciendo. Era imposible que hubiese sido capaz de hacer aquello.

Yo no me había besado con nadie estando con él. Jamás se me habría pasado por la cabeza, porque le quiero. Le quería.

Louis: pero si no la quiere, lo ha hecho para darte celos, o para creerse superior o yo que sé. Cosas de Harry que nadie entiende.
Iris: Pues a mí me ha quedado muy claro – sentí humedecerse mis ojos, y recordé el momento en el que Harry se enteró de lo de Mario. Debería haberlo pasado fatal. Pero ahora no hay anda que le perdone – no aguanto más aquí. Estoy harta de que ni una noche me acabe saliendo bien. Estoy harta de estar aquí. – Fui aumentando el tono. Aumentando la rabia. Y aumentando las lágrimas.
Louis: lo veía venir, yo sabía que lo veía venir…
***: ¿Puedo? – sonó a mi espalda.

Me giré aunque ya sabía quién era por su voz.

Louis: Claro, quédate con ella si quieres – se levantó con intención de dejarnos a solas.
Olga: ¿sabes que no decía en serio lo de que te ibas a quedar sola, no? – se arrodilló frente a mí.
Iris: - lloré más pensando en esa frase – pues no ibas mal encaminada – me sequé los ojos – no sabes lo que he visto Olga, era lo último que necesitaba ver. Se podría haber esperado un día. ¿Qué le costaba?
Olga: sí lo sé – me asombré de esa contestación – y solo quiero decirte que ahora mismo le odiarás y nada de lo que te diga será suficiente. Pero quiero que sepas que esa chica, no es nadie para él.
Iris: Yo no beso a la gente que no significa nada para mi Olga –le reproché.
Olga: ¿no ves que todo lo ha hecho por ti?
Iris: ¿ah sí? Pues así se arreglan las cosas que da gusto oye.
Olga: no en ese sentido. Pero él se piensa. Pensaba. Que…
Iris: él no pensaba nada, él no ha pensado nada cuando me ha visto delante suya ¿sabes? Y encima no tiene la cara dura de venir a decirme nada. ¿Qué pasa? ¿Qué te ha enviado a que me sueltes la historia?
Olga: No, no me ha enviado nadie, porque él ya está viniendo.

Roté mi cuello para buscarle con la mirada y comprobar que Olga estaba en lo cierto.
Y sí, lo estaba. Se encontraba en una esquina esperando a que Olga terminase de hablar conmigo para acercarse.

Acto inmediato me levanté para largarme de ahí.

Olga: eh eh, espérate – me cogió.
Iris: Déjame Olga, por favor – le pedí suplicándole.
Olga: Algún día me lo agradecerás. Me voy – me limpió con su dedo la mancha negra que cubría mi mejilla y se marchó.

Me quede sola viendo como Harry se acercaba.

O se iba él o me iba yo.


***NARRA HARRY***


Cogí aire y saqué valor de done no lo hay para llamarla.

Harry: Iris… -desvié los ojos avergonzado al suelo.
Iris: podrías tener las narices de mirarme a la cara. Aunque bueno, para mí la dignidad ya la has perdido.
Iris podía ser muy brusca y dura cuando quería. Podía hacer daño con una frase como esa, pero mi propia cabeza me torturaba repitiéndose que podría haber arreglado las cosas de otra manera… soy un imbécil.
Harry: Soy un imbécil.
Iris: ¿no me digas?
Harry: puedo explicarte… -me acerqué en susurro.
Iris: Mira, no quiero que me expliques nada –se apartó – las explicaciones se piden cuando eres pareja de alguien. Pero por si tenía dudas. Me lo has dejado muy claro.
Harry: No llores por favor… - me aproximé con su mano hacia su cara.


Estaba harto de cagarla siempre y de que yo fuese el responsable de sus lágrimas.

Iris: Yo tampoco quería que esto acabase así Harry. Pero tú y tus malinterpretaciones sacan lo peor de ti Harry.

Se desplomó. Y yo lo hice con ella.

Había llegado su última noche, y me arrepentía que no la estuviese pasando conmigo. En mi cama. Como solíamos hacer.

Harry: Olga me ha contado que Mario no es nada para ti y yo… yo me he portado como un inmaduro y he desconfiado de ti.

Iris: como siempre has hecho, nunca has confiado en mí. Y nunca lo harás. Porque no me quieres ni de la mitad de lo que yo te he querido a ti.

Estaba hablando en pasado “he querido” pero no, me niego, sé que me quiere, sé que todavía siente algo por mí, no puede borrar todo lo que hemos vivido, tengo que, necesito que, me quiera.

Harry: No digas eso, sabes que te quiero, y que si no, no hubiese hecho nada, porque tenía impotencia. Pero la he cagado. Una vez más.

Intentaba acortar nuestro espacio sutilmente sin que ella se diese cuenta.

Iris: -me miró y supe que aún quedaba algo de mi chica, que no la había perdido. Que siempre se había quedado conmigo- me marcho mañana Harry. Y he perdido mis últimas dos semanas sin ti ¿sabes lo que ha sido eso para mí?

La atraje por la cintura, fue mi primer contacto con ella.

 Luego vino su olor, que me hizo estremecer.

 Por último sus ojos que siguieron con los míos.

Harry: quédate conmigo. Aunque sea nuestra última noche – le susurré, tenía que hacerlo – quédate por favor.
Iris: -apoyó su cabeza en mi cuello y no dijo nada. La sentí respirar profundamente… - te iba a decir que no, pero no puedo estar sin ti.

Le levanté la barbilla tras escuchar lo que necesitaba y le rocé mis labios con los suyos 
suavemente, sintiendo cada caricia,  riendo en cada mordisco y queriéndola un poco más en cada beso.

Le susurré una frase intercalándolo con besos que hacía tiempo necesitaba.

Iris: ¿qué? – se separó milímetros.
Harry: Que no vuelvas.
Iris se quedó confusa por mi respuesta.
Iris: ¿cómo?
Harry: Que no vuelvas – y me lancé sobre ella.
Iris: espera… - la noté tensa. Y eso me gustaba. Mucho.
Harry: …Que no vuelvas a olvidarte de mi….
Iris: -se abalanzó sobre mi rodeándome con sus brazos – nunca lo he hecho.


***FIN DE LA NARRACIÓN DE HARRY***


« I’m worse at what I do best
And for this gift I feel bleesed »

Fui a estirar mi brazo desde la cama para apagar el despertador, pero Harry fue más rápido y me paró en seco.

La sábana cubría sus perfectas caderas y parte de sus piernas, pero su torso quedaba al descubierto y era solo para mi.

Harry: ¿y si te retengo? – me dio pequeños besos a pequeños toques.
Iris: buenos días Harry-le devolví - ¿sabes que te quiero, no?
Harry: eso espero… si no tendremos problemas – arqueó una ceja.
Iris: lo decía por si alguna vez te vuelve alguna duda… - me hice la graciosa.
Harry: jajaja espera que no puedo para de reír – me tapó con la almohada la cara en intento de asfixiarme y hacerme cosquillas.
Iris: PARAAA!
Harry: es de las pocas maneras que te quedes conmigo, a la fuerza, ah – y apretó más sus manos contra mi cuerpo provocando risas.

Iris: - me levanté buscando la ropa, que la noche de antes… bueno, ya os sabéis los detalles – vamos Harry – le dije apenada – tenemos que ir al aeropuerto


-------------------------------------------------------------------------------------------

Bhuaaaaa siiiiii, ¿me matáis? yo también lo haría.

Bueeeeno, un mesecito y algo he tardado. pero no he parado y tampoco he estado en mis mejores situaciones y sinceramente para escribir a desgana no creo que valiese la pena. pero bueno, hoy me había venido la inspiración y os he soltado esta parrafada que espero que haya compensado y sino pues quejaros oye. jajajaja no, pero enserio que lo siento muchisimo y  ya me diréis. 

un beso enorme chicas :)

2 comentarios:

  1. Sisi, un mes. UN MES. Buenas vacaciones o qué? JAJAJAJA naaah, me ha encantado ♡♡♡♡♡ (pero no tardes tanto en escribir si no quieres que me de un ataque al corazón o algo)

    ResponderEliminar
  2. Jajajajaja, no tan buenas; que tengo que estudiar mucho :'(
    y lo siento mucho por tadar, pero no podia sacar tiempo por ninguna parte..
    NO TE ME MUERAS sigue leyendoo jajajaj
    Un besito <3

    ResponderEliminar