lunes, 17 de febrero de 2014

Capítulo 13. "Cuando te tengo cerca, algo de mi se aleja"




Cada canal me aburría, no hacían nada que valiese la pena en la tele y los nervios que notaba removerse por mi estómago no ayudaban lo suficiente.

¿Cuánto más tardaría Louis en volver? En realidad estaba ocupando su casa sin permiso alguno, pero había llegado el momento de hablar con él.

La puerta se abrió de la nada y apareció él, dejando unas bolsas sobre a la entrada, apagué rápido la tele y me incorporé para saludarle.

Su rostro estaba… ¿decepcionado? No sé exactamente que se le pasaría por la cabeza, quizá un mal día. Sí, seguro que es eso, pensé.


Salí del comedor descalza para que notase mi presencia de manera delicada y no pegarle así un susto.

Iris: Hola Lou –le saludé apoyándome sobre el pomo, vergonzosa, después de todo. No lo pude evitar una sonrisa reconciliadora por mi parte.
Louis:-alzó su cabeza para mirarme, como si ya supiese que estaba ahí - ¿Qué haces aquí? – Sus ojos estaban rojos, y él se los rascaba más con sus puños ¿Había llorado?
Iris: Vine para hablar contigo y no estabas… - soné indecisa – así que había decidido esperarte.
Louis: -me quitó la mirada de mis ojos porque sabía que me había dado cuenta de que algo le pasaba -Vete.



Eso me resonó en mi cabeza como una puñalada. No podía creer que me haya dicho eso. Pero con él estaría hasta a las buenas y a las malas.

Iris: Eh, eh ¿Qué pasa Lou? –me acerqué cogiéndole con suavidad por los hombros.

Pero Louis fue más brusco y se apartó en seco.

Lou: No me llames así.
Iris: Vale Louis, no entiendo nada - ¿Qué narices está pasando?
Lou: ¿NO? El problema es que yo ahora entiendo demasiado –gritó y mucho, lo suficiente como para que le hubiesen escuchado las casas vecinas.
No voy a negar que me dio un poco de miedo la rabia que ahora había en su mirada y peor aún, que esa iba solo para mí.
Iris: Louis… - es lo único que pude decir, estaba pasmada. Quería tumbarme con él sobre un sofá y calmarle como él ha hecho muchas veces conmigo, pero creo que eso no iba a ser posible.
Lou: ERES UNA METIROSA Y ERES… ERES LO PEOR QUE ME HA PASADO ¿ME OYES? VETE, NO QUIERO VERTE. – Sí, lo oía, y mi cabeza lo repetía cien veces más. 

Le miré. Él también lo hacía, pero no compartíamos el mismo sentimiento, él estaba cegado por la rabia y yo solo veía las cosas bruscas que no llegaba a entender.

Me encogí, girándome así para ir a recoger mis cosas e irme.

Una vez cogidas, fui a la entrada del comedor y ahí estaba él, como hace tres minutos esperando a que me marcharse, a comprobar con sus ojos que lo hacía, que me iba.
Lo noté más calmado, así que decidí volver a preguntarle.

Iris: Louis… por favor, cuéntame qué te ocurre, quizás podemos arreglarlo, yo había venido a eso – le mantuve la mirada esperando su respuesta.
Louis: -tardó en contestar, pero yo esperaría lo que hiciese falta- ¿Cómo has podido? 
Pensaba que íbamos bien – sus ojos se desviaron hacia el techo para evitar así que le descendiera una lágrima y respiró fuerte – que tonto he podido llegar a ser –rió ingenuamente – que tonto por llegar a pensar que pudimos ser algo –Se cubrió la cara con sus manos ocultándose así del mundo, ocultándose así de mí.
Iris: pero Lou, todavía somos algo, no digas eso por dios, para mí lo eres todo – le dije mostrando las lágrimas que al igual que él no pude ocultar. Me dolía mucho todo aquello que decía. ¿Cómo que no somos nada? No lo entiendo.
Louis: Cállate, no digas más mentiras, no conmigo por favor. Que tú no tengas sentimientos no me excluye a mí - ¿pero ahora soy un ser sobrenatural o qué?
Iris: Claro que tengo joder Louis, si el quererte no es un sentimiento, no entiendo en qué mundo vivo.
Louis: ¿no? Yo sí que lo sé, en el mundo de la falsedad y de jugar con las personas – se agachó para buscar sobre su cartera que había tirado anteriormente sobre el suelo para desahogarse.

Yo me quedé quieta, observándole mientras mis ojos se inundaban de lágrimas por el desprecio con el que Louis me estaba tratando. De Harry no me llegaba a sorprender ¿pero de Louis? La única persona que ha sabido ser realmente tierna conmigo.

Louis: - se levantó desbloqueando su móvil, cómo si eso fuese la solución a lo que estaba pasando – mira ¿en qué mundo vivimos Iris? Yo en el de los tontos y engañados –afirmó.

Me ofreció su móvil para que mirase su contenido.

Me tapé la boca con la mano. No podía ser, lo que no hubiese deseado jamás, lo que siempre evitaba, lo que nadie se merece y menos Louis es eso. Me costó respirar a causa de los llantos que comencé a dar. Lloré, solo podía hacer eso. Era lo mínimo. No podía mirarle a la cara a Louis ¿Qué había estado haciendo todo este tiempo?

Nadie se merece eso. Nadie se merece que le lleguen fotos de tu novia besándose con tu mejor amigo, o yendo con él a su casa a dormir o a saber qué.

Louis: ¿Te puedes creer que llevo toda la mañana recibiendo estas fotos de fans por todos los sitios? ¿Cómo crees que me tengo que sentir? – habían fotos de todo tipo, del día de la discoteca, del día en el supermercado, de esa misma noche durmiendo en casa de Harry… ¿es que no han podido ir a otro lado a sacar fotos? – No ha sido una vez Iris, han sido muchas… y lo peor es.. Es que yo me ilusioné contigo ¿sabes? Pero no, tu preferiste reírte de mí con Harry –más lágrimas – vete, no quiero verte.
Iris: Louis te juro que, que te quiero, que esto han sido deslices, que no sabes lo mal que lo he pasado por esto, que yo quería hablarlo contigo que yo te quiero.
Louis: Que te calles –me cortó en seco – no me creo nada tuyo ya, no quiero saber nada más de ti. Que solo te pido que no me mientas más.
Iris: Por favor Louis – mi tiré sobre él llorando, pegándome a su cuerpo – por favor perdóname, te juro que te quiero. No me dejes porfavor.
Louis: Yo también te quiero y demasiado – lloró conmigo –ese es el problema.
Iris: No, no es ningún problema.
Louis: Sí que lo es. Hasta aquí. Vete con Harry. Os deseo lo mejor, ir a engañar a más personas. También está Ashley. Ir a destrozar a más gente que se os da bien, pero no voy a dejar que juguéis más conmigo.
Iris: Nunca he jugado contigo, por favor Louis – no me podía separar de él, no ahora. Nunca. – todos nuestros momentos…han sido de verdad y pueden haber muchos más. Te quiero Louis.
Louis: ¿Quieres que llame a Harry para que venga a por ti? Es que os entendéis demasiado bien.
Iris:-me separé de él- para Louis –le supliqué-a mí también me duele.
Louis: Vete por favor –me abrió la puerta.

Le hice caso, aunque mi mente estuviese cegada y ocupada por Louis, debía de comprender lo que está pasando él ahora mismo. Lo que le he hecho pasar ¿por qué la gente me ha estado siguiendo cada minuto desde que llegué con fotos que ni sabía que existían? ¿Por qué la gente no se mete en su vida y no hace daño a los demás? Y me di cuenta de que yo era una más que había hecho daño al igual que todos ellos.

Crucé la puerta destrozada y deje a Louis ahí dentro peor aún. Me giré para verle. Él esperaba a que saliese de su jardín. Aunque Lou ya no llorase, su interior estaba quemado, estaba peor que el mío. Estaba vacío.

Caminé sin mirar atrás, sin mirar aquello que estaba perdiendo, aquello que me estaba dejando ir, como si ya no le importase. Al fin y al cabo, era lo menos que me merecía.

Esto solo me pasa por jugar con fuego y sabéis que quien juega con fuego termina quemándose. Pero Harry es un fuego muy acogedor.

Mi novio me acababa de dejar, estoy sola divagando entre las orillas de un vacío que ya no tiene sentido y lo único que se me ocurre es pensar en Harry. Esto ha llegado a un punto. 

Ha sido divertido, incluso bonito, pero las personas no siempre podemos dejarnos llevar por aquello que nos apetece sin pensar en las consecuencias (lo que implica a Louis) Pues he sido egoísta y mentirosa. Él ha tenido razón en todo

*BRRR*

Tenemos que hablar

El whatsapp de Harry apareció en un momento oportuno y clave. Me revolqué sobre la cama de mi habitación secándome las lágrimas que llevaban dos horas sin dejar de salir de mis ojos. Y las que quedan.



Tiré el móvil contra el suelo de la impotencia ¿Por qué tuvo que aparecer en mi vida? Todo podría haber sido perfecto. Yo y Louis. Louis y yo.

Sé que lo has leído. Contéstame.

Él y su pesadez podrían ser incansables, sabía que hasta que no le contestase, no iba a dejar de enviarme whattshaps.

Me da igual lo que quieras decirme. Me das igual.

Le contesté con el mismo desprecio con el que Louis me había tratado. Si solo va a traerme problemas, prefiero que desaparezca pronto de mi vida.

¿Estás en casa? Paso a recogerte.

NOO, no quiero verle, lo que yo soy ahora para Louis, lo es él para mi. Y mi forma egoísta de pensar vuelve a estar presente ¿qué pasa con Ashley? Al menos si hablo con Harry sería para arreglar las cosas con Ashley, no puedo dejar que esto se alargue más.

Vale. En una hora.

Salí de la puerta hacia el baño para lavarme la cara con agua fría.

La puerta de la habitación de Ashley estaba cerrada, lo que me resultó muy extraño, pues ella siempre la deja abierta, le encanta que le entre luz por todos los lados posibles de su cuarto, así que como me pillad e paso, pues se la abrí.

¿Eso que oigo de dentro es a Ashley llorar? Me acerqué a su puerta por la pared evitando así que me viese y así confirmé que sí, que era Ashley llorando.

Ashley: Pasa, sé que estás ahí –dijo entrecortada por las lágrimas.

Me asomé entrando despacio, estaba tirada sobre su cama como yo hacía 10 minutos  y aunque ninguna al parecer estamos en nuestros es momentos, me preocupé por ella.

Iris: Ashley – me senté a su lado - ¿qué ha pasado? – estaba deseando que se lo preguntase. Ash es así, le gusta hacerse de rogar.
Ash: ¿Por qué me pasa estoa  mi? – Si Ash me habla bien, deduzco que no el tema de las fotos solo le ha llegado a Louis.
Iris: Es Harry…-el corazón se me salí, lo notaba muy rápido, como a punto de ganar una carrera y mis ojos se engrandecieron mostrando nerviosismo e inquietud – Es Harry… me ha dejado Iris – afirmó seguido de más llantos y lágrimas.

Pasé de tener el pecho a mil por hora a paralizarse como si no existiese.

Harry - la - había - dejado.

Iris: tranquila Ash…-la calmé- ¿y sabes por qué?-me interesé.
Ash: Es muy triste Iris…dice que ya no siente lo mismo, que no es por él, que es por mi, que no quiere engañarme fingiendo que siente algo. Pero miente, sé que lo hace, porque si fuese por mí él seguiría conmigo, lo que pasa es que se ha cansado de mí. Todos lo hacen, todos se cansan de la buena de Ashley, cuando yo lo he dado todo por ellos- paró para tomar aire, después de desahogarse como lo había hecho.
Harry es un mentiroso, al igual que yo.
Iris: Si te consuela… Louis también me ha dejado- ahora fui yo la que lloró. Me dolía oírme diciendo aquello, me hacía sentir la peor persona del mundo.
Ashley y yo hablamos durante media hora o lo que dio de sí la conversación. Pero nunca sin llegar a aclararle el por qué Louis lo hizo.

Me puse esto y bajé hacía la salida de la casa dónde me esperaba Harry con su coche. Mi estado de ánimo no daba para mucha ropa colorida.







Subí al coche callada y con la cara un poco roja después de toda la tarde, por suerte los lagrimales conseguí taparlos con anti-ojeras.

Harry: –rompió el hielo-Vamos a mi casa – dijo acelerando el coche y girando la esquina.
Iris: ¿Por qué lo has hecho?
Harry: ¿El qué? – no me miró, solo miraba la luna del coche mientras conducía.
Iris: Dejar a Ashley ¿Por qué lo has hecho?
Harry: Porque sí.
Iris: ¡Harry, dímelo! –le grité. Después del día de hoy, no iba a aguantar la tontería de este crío.
Harry: ¿Podemos llegar a casa? –bufé girándome por mi ventana hasta que llegamos.

Harry se sentó en el sofá y yo hice lo mismo, a su lado. Aún no sabía qué quería ni por qué me traía aquí.

Harry: A ver, esto… - yo estaba inquieta, quería tirar todo por el suelo. Tenía rabia y tristeza a la vez. Y hacerme caso de que esa no es una buena combinación.
Iris: Por favor Harry. Ya he tenido bastante por hoy, quiero irme a casa, no sé ni qué hago aquí.
Harry: ¿Qué ha pasado hoy?
Iris: Lo peor que me podría haber pasado.
Harry: Te alegraría se te digo que tengo una noticia que te alegraría.
Iris: No creas, lo que a mí me ha pasado está liado contigo, ósea que tú tampoco te libras.
Harry: ¿conmigo?
Iris: ¡Sí Harry, contigo! –Volví a gritar –ya te lo he dicho.
Harry: ¿Y eso es…?
Iris: ¡QUE LOUIS ME HA DEJADO JODER!, ya no me quiere más en su vida, me odia. Y todo por ti. –me levanté porque sino explotaba y me giré para llorar tranquila.
Harry: ¿Puede repetir lo último?
Iris: ¿Enserio Harry?
Harry: ¿cómo qué por mi? ¿Qué ha pasado Iris?
Iris: Dios… y ahora todo el mundo las tiene y están por internet y no paran de comentar y somos el centro de todo y… - me empecé a agobiar, sintiéndome culpable por meterle en este lío también a él. Aquí hemos jugado los dos, no solo Harry.
Harry: ¿Me puedes decir qué es lo que tienen? Porque no entiendo nada.
Iris: Fotos Harry, muchas fotos, tu y yo besándonos en todos los sitios en los que lo hemos hecho. Y a Louis le han llegado esas fotos y me ha dejado Harry – me apoyé en su hombro y comencé a llorar más. Lo que hizo que no pudiese para fue el abrazo al que Harry acompañó. Mortal.

Harry: ¿Pero qué? ¿Cómo es posible? No puede ser. Y ahora… - al parecer le costaba entenderlo, pero no era muy difícil
Iris: Pues a lo mejor es porque eres famoso y tienes fans o paparazis sacándote fotos a la mínima que sales de casa, y mira…
Harry: Joder… y ahora Louis no querrá ni verme. Bhua, tengo que ir a hablar con él –dijo separándome y cogiendo su chaqueta.
Iris: No, no vayas, está muy enfadado, a mi me ha echado de su casa. No quiere vernos después de todo.
Harry: Tienes razón, igual deba esperar a que pase un poco más de tiempo.
Iris: espera un momento… y si tú no sabía nada… ¿cómo es qué has dejado a Ashley?
Harry: Vaya, ya me has fastidiado la sorpresa –dijo quejándose.
Iris: ¿pero qué dices?
Harry: Pues eso que ya podemos estar juntos - ¿pero esto iba enserio? Y lo decía más feliz que nadie. Como si nada.
Iris: ¿pero tú te oyes lo qué dices?
Harry: Era una broma Iris –me sentó sobre el sofá-  ¿sabes por qué la he dejado? –mi miró intensamente –Porque con el tiempo, no tardé en darme cuenta de que no solamente eras atractiva –dijo cubriendo delicadamente mis manos con las suyas más grandes -  en fin, cuando te conocí en persona, nunca pude llegar  a pensar que cometiésemos tantas tonterías juntos día tras día. Para empezar, no debí cegarme en mi mente, haciendo lo que pensaba que era lo correcto y no guiándome por el corazón, lo cual a veces, ambos esa última parte nos la saltábamos. Como si estuviese prohibido hacer lo que sentíamos en el momento, y si te digo la verdad, esos eran de mis momentos preferidos… La verdad, es que no sé cómo se me ocurrió traerte a mi casa a dormir como si nada. Al principio pensé que era un error ¿qué hacía trayendo a la novia de mi mejor amigo aquí? Pero fue entonces cuando salí de la ducha y te vi ahí, tirada sobre mi cama, como si ya lo hubieses hecho antes, como si quisieras compartirla conmigo. Como si fuese nuestra cama. Y entonces ese error se convirtió en la  solución a mis problemas y confusiones. No  tenía porque seguir ocultando o fingiendo aquello que de verdad quiero. Y aquello que realmente quiero eres tú.

Me quedé inmóvil, quieta, paralizada, en un trauma, lo que sea. Nunca me habían dicho algo así. Y lo que puede que me moleste pero no puede cambiar nadie, es que tenía razón en todo.

Iris: Harry… no por favor –me puse las manos en la cara tapándomela, como si aquello que acababa de escuchar no era lo que debía escuchar- esto ya es muy difícil para mí, y más hoy.

Harry: No me importa, te voy a esperar, es más, te voy a ganar – si el problema es que ya me tiene ganada. Demasiado.
Iris: Pero es que…dios…
Harry: Ahora no hay ningún problema ¿vale? Estamos solos, solteros, llámalo como quieras. No estamos haciendo nada malo si llegásemos a intentarlo. ¿qué hay de malo en hacer lo que quieres con quién quieres en el momento qué quieras?
Iris: ¿y tú qué quieres ahora?

A mí me bastan las respuestas de Harry a modo de beso, ya estaba acostumbrada a que me conteste así, pero también tenía razón. Ya no dependemos de nadie. Ya no hacemos daño a nadie.
Y Por fin, después de un día entero horrible logré sonreír.

Harry me besó y yo me sentí diferente, sin ese peso de culpabilidad que podía tener las últimas veces. Era un beso donde abundaba amor y no atracción y entonces comprendí la diferencia.

Me apoyé sobre el cojín del sofá dejándome caer con Harry sobre mí mientras me sumergía en esos rizos con mis manos y él lo hacía sobre mi espalda.

Echaba de menos las manos de Harry sobre mí. 
Echaba de menos su olor.

Le echaba de menos.

--------------------------------------------------------------------------------------------
UEEEE, lo siento chicassss, POR FIN CAPÍTULO. Sé que no tengo perdón después de dos semanas, pero bueno, yo lo intento. Pues resulta que he estado de exámenes y tal, y aún me vienen unos, pero ahora que he tenido un ratito os lo he escrito y eso. 

Espero haberos recompensado con este capítulo   http://ask.fm/iris_sanchez98
Ya me diréis qué tal y eso. 

Un besitoo


Ah bueno, os dejo esto para que me perdonéis.






4 comentarios:

  1. TU VIDA NANOOOO, QUE CASI ME MATAS DE UN INFARTOOOOO. YO NO SÉ QUÉ HACES, TE LO DIGOOO.

    ResponderEliminar
  2. si casi te mato a bien entonces me alegro JAJAJA eso es que te ha gustado no? :))

    ResponderEliminar
  3. <3 <3 <3 ois que bienn, graciass
    Por supuestoo reinaaa :)

    ResponderEliminar