domingo, 26 de octubre de 2014

Capítulo 18. "No olvides que lo tuvimos todo"



“Queridos pasajeros, les avisamos de que en breves minutos el vuelo llegará a su fin, asegúrense de no dejar ningún objeto personal, pues la compañía con la que están volando no se hará responsable. Que tengas un buen aterrizaje”


Esas palabras de azafata falsa con voz de niña buena fueron suficientes para despertarme. Al parecer a Olga no.

Iris: Eh que ya estamos – le movía los brazos para que me hiciese un poco de caso.
Olga: déjame – se dio media vuelta – no quiero volver – dijo volviéndose a encogerse con una chaqueta que Zayn le había regalado.
Iris: ¿todavía huele a él?
Olga: han pasado dos horas Iris – me dijo con cara absurda.
Iris:-cambié de tema- ¿cómo habéis quedado?
Olga: ¿y si te digo que no lo sé ni yo? me voy a pegar un tiro, o algo. No quiero llegar a España, no quiero ver a nadie que no sean ellos, no quiero estar con nadie. ¡NO QUIERO NADA!
Iris: le quieres a él.
Olga: así no ayudas ¿sabes?
Iris: ...Muy bien, es hora de irse y llorando no vamos a hacer mucho.

La agarré y bajamos del avión. Lo primero impactante fue la ola de calor del clima 
español. Creo que estoy empezando a echar de menos el frío inglés.

Olga: qué asco de calor –Dijo poniéndose las gafas de sol.

Solté una carcajada al parecer que me haya leído la mente o algo. La primera en todo el día.

Fue muy extraño que todo el mundo nos hablara en castellano, pero lo peor sería ver a nuestras familias ahora… era lo que menos nos apetecía. Solo queremos llegar a casa y dormir…

María: ¿la recordabas? – me abrió la puerta.

Estaba tal cual la había dejado, nada cambiado. Un poco más ordenada diría yo. Suspiré. Volví a suspirar, hasta que se convirtió un conjunto de lágrimas que no pude contener.

María:-me sentó en la cama para tranquilizarme- Supongo qué te pasa, bueno, media España lo sabe. Pero escucha…
Iris: te puedo asegurar que lo que menos me apetece ahora es escuchar charlas de una madre y más si tengo que deshacerme la maleta aún, lo siento – le corté.
María: No la deshagas, de momento. Espera aquí.- ¿¿??

Se fue de la habitación dejándome sola. Miré todos los pósters de mi habitación, mis discos, mi ropa…era dura asimilar que ya estaba de vuelta

María: Mira – me sacó de mis pensamientos- creo que te puede interesar. Tu padre no está de acuerdo, pero todo es decisión tuya.
Iris:- estiré la mano para coger los papeles que me estaba tendiendo -¿qué son?
María: – me pasó la mano por la frente – duerme, hablamos luego – terminó depositándome un beso en la frente.

Le hice caso, no había cosa que necesitara más. Dormir y ¿olvidar? No creo que sea la mejor opción, no tengo porque olvidar aquello que mi hizo feliz, pero ¿dónde va  a parar todo esto sino?

“Im sorry if I say I need you, but I don’t care I’m not scare of love, cause when I’m not with I am weaker ...cause you make me strong”

Iris: Parece ser que hoy nadie me dejará dormir – refunfuñé apretándome contra la húmeda almohada.

Me revolqué por la cama al ser consciente de quien era, solo él tenía ese sonido cuando me hablaba por móvil.

“¿cómo está mi pequeña?”

Dibujé una enorme sonrisa inmediatamente, voluntaria, imprecisa, momentánea. Verdadera.

“sin ti.”

“¿ha ido todo bien?”


“ir ha ido, pero no va a ir…”

“créeme si te digo que no hay nada que me apetezca más ahora que tenerte. Aquí. Conmigo”

“Créeme si te digo que no voy a poder con esto…”

Mi mano comenzó a temblar, pero por una vibración, persistente…

Iris: ¿Harry?
Harry: No aguantaba sin escuchar tu voz, quería asegurarme de que estabas bien – cerré los ojos y estreché el móvil contra mi oído para que su voz retumbase más dentro de mí, como si estuviese conmigo – eh!
Iris: te echo de menos…
***: Nosotros más aún – no pude evitar reírme al escuchar la voz de Niall de fondo.
Iris: dile que yo a él no.
Harry: dice que si le haces una tortilla te perdona.
Iris: me parece bien – un poco de humor en una tensa conversación no viene mal.
Harry: ¿El vuelo bien, no?
Iris: Sí… no sé qué vamos a hacer Harry.
Harry: - escuché un suspiro por la otra línea.
Iris: ¿en qué piensas?
Harry: que… no lo sé.
Iris: ¿podremos con esto?
Harry: ¿poder con qué? ¿con no verte nunca más? ¿con obligarte a no estar con nadie porque te quiero conmigo? ¿con retenerte y que no puedas hacer tu vida?
Iris: -pensé en lo realistas que sonaban sus preguntas irónicas – solo quiero que seas feliz.
Harry: queremos lo mismo entonces – afirmó.
Iris: No lo entiendes, yo quiero que seas feliz conmigo – aguanté la respiración.
Harry: te aseguro que lo soy, pero la realidad es que no estás aquí.
Iris: ¿y qué quieres qué haga? – me tapé con las sábanas haciéndome más pequeña.
Harry: quiero que seas tú y que no pienses en mí. Al igual que haré yo. Sólo quiero que me prometas que no olvidarás que lo tuvimos todo. Que no desaproveches nada, ninguna oportunidad que se te presente, que vivas todo como lo hacíamos nosotros y… - se quedó pensativo
Iris: - me quedé a la espera- ¿y?
Harry: …y que estudies mucho.

*……………*

Cerró la conversación con esa frase, con esa absurda y tonta frase.
¿qué estudies mucho? Estos cambios de humor no habrá nadie que los aguante como lo he hecho yo hoy hasta hoy en día.

Pero pensando fríamente tenía razón. Tarde o temprano me daré cuenta de que tendré que hace mi vida y él la suya. Y me tocará tragarme sus fotos con famosas en revistas paseando por la calle o escuchar rumores que ni serán ciertos. Me quedaré aquí como tonta llorando. Hasta que un día abra los ojos y me dé cuenta de que la vida sigue, y puedes hacerlo con ella o estancarte y dejar que esta te arrastre.

*toc toc toc*

***:¿Se puede? ¿Te he escuchado hablar y he pensado que ya te habrás despertado.
Iris: Sí mamá ¿qué quieres?

Asomó su cabeza por la rendija de la puerta y me señaló las escaleras.

María: tu padre y yo queremos hablar contigo de una cosa.
Iris: ¿qué?
María: baja al salón ¿vale? Te esperamos – tanto misterio me está aumentando los nervios, o las ganas de pegar a alguien.

Bajé las escaleras tal como me había dicho mi madre y me encontré a mi padre observándome desde la silla de la mesa del comedor.

María: siéntate cariño – me tendió la silla.
Iris: ¿alguien me va a decir qué pasa o me subo? – soné con prepotencia.
María: -obtuvo los papeles que me había ofrecido antes de todo esta mañana - ¿recuerdas lo qué te había dicho antes?

Mi padre hizo un gesto de indignación mirando al suelo.


***NARRA HARRY***


Louis: Ei bro – me pegó en el hombro a modo de saludo - ¿todo bien? – preguntó mientras se sentándose en mi lado libre del sofá.
Harry: - le contesté con una mueca a desgana – ¿sabes quién se sentaba ahí no?
Louis: Lo sé y las echo tanto de menos como tú, pero no puedes estar así.
Harry: ya se lo he dicho  - respiré – le he dicho que haga su vida y que sea feliz, que yo también haré lo mismo.
Louis: has hecho lo mejor, no puedes hacer otra cosa tío, piénsalo, si tiene que ser será y sino pues adelante.
Harry: ¿pero cómo va a ser sino?
Louis: de ninguna manera, esto es lo que hay – esperó unos segundos a que contestase – ¡ya lo tengo!
Harry: ¿el qué? – le miré dudoso.
Louis: esta noche vas a tener un “plan de Louis”
Harry: ¿salir a emborracharnos? Eso también lo sé hacer sin ti – conteste irónicamente.
Louis: pero no te lo vas a pasar igual de bien que conmigo – mostró asombro en su rostro - ¿qué me dices? -  se animó con los brazos.
Harry: no sé tío… hoy mi cuerpo no está para fiesta. Pregúntale a Zayn si quiere.
Louis: Vale, entendido, me cambias de compañero. Luego no vuelvas a mí. Estaré con Zayn – ya se ha puesto melodramático.
Harry: jaja… está bien, está bien. Pero mañana ¿vale? Hoy quiero dormir y esas cosas.
Louis: nadie se me puede resistir – me confesó abrazándome emocionado…en fin.

Me subí a mi cuarto y me lancé sobre mi cama. Cerré los ojos e inspiré hondo absorbiendo las pequeñas gotas de su perfume que aún quedaban sobre mi almohada. 
Sobre mis sábanas. Sobre mi cuerpo.

Recogí los auriculares del suelo y me los coloqué en los oídos escuchando (Summer Love)

You will always be my summer love

Cerré los ojos recordando momentos vividos sobre esta simple cama…
  • ·        (Me puse los bóxers y me fui a mi habitación directo a dormir. Todo estaba apagado pero no encendí la luz del pasillo para no despertar a Iris y que descansase. Palpé mi puerta  y así hasta llegar a la cama.

Me tumbé sobre esta y algo me resultó extraño, como si hubiese un peso sobre esta. Me giré posando el brazo por si era así y me llevé la sorpresa de que ese peso no podía ser otro que el de Iris. Me gustó esa balanza que ambos hacíamos sobre mi cama. De hecho, parte de ella había perdido mi olor, ahora olía a su famosa colonia de Ck. Que ya no sé si la odiaba o si era la culpable de hacerla más irresistible)
  • ·         (Le atraje hacia a mí, devolviéndole a la cama. Conmigo. Y Apartando todo aquello que ya podría estorbar definitivamente.

Su cara se encontró a la altura de la mía. Lo suficiente para ver, solo aquello que necesitaba)
  • ·         (Su cuerpo se sentó sobre el borde de su cama. Su boca se inclinó por mi cuello, dejando suaves mordiscos sobre este y sus manos contrastaban el frio y el calor por mi delicada espalda, lo que me producía ciertos escalofríos, pero no desagradables. Si no, apetecibles)
  • ·        


Finalmente entre recuerdo y recuerdo, no pude evitar caer en un profundo sueño, donde todo podría volver a ser posible. O donde ella pueda ser feliz sin mí.


***NARRA IRIS***


Iris: ¿y bien? – pregunté a la espera de una explicación.
María: mira cariño – me mostró ante mí un sinfín de papeleo de los cuales no entendía nada – tu padre y yo sabemos que todo esto ha sido muy importante para ti , verdad? – giró la cabeza hacia mi padre hasta obtener un asentimiento por su parte – así que duran- te tu ausencia, he estado buscando información para… - sus ojos se engrandaron..
Iris: ¿para? ¿PARA QUÉ? – La intriga me está matando.
María: que por tus buenas calificaciones, el consejo escolar de educación te ha cedido una beca para que estudies en cualquier país europeo durante un año de Erasmus – soltó toda la información cual metralleta.

Se me paralizó el corazón, la mente, el mundo, la respiración. Puse en marcha mi cerebro para asimilar la reta fila de información que podía parecer ¿imposible? ¿Una broma? Pero viniendo de mamá no creo…

María: No tienes porque elegir Reino Unido, puede ser Suiza, Italia, Francia, lo que más creas que te convenga o prefieras. Al fin y al cabo es tu carrera. Eso sí, te pediría que estudiases, porque como repitas, tu padre y yo te dejamos de pagar los estudios – ofreció una sonrisita sabiendo que eso no iba a pasar.
Iris: Espera, espera… - me tranquilicé gesticulando con la mano - ¿voy a pasar un año en el país que quiera estudiando la carrera?
María: es una elección toda tuya.
Iris:¿por qué no quieres que vaya? – desvié la mirada hacia mi padre sin comprenderle.
Jose: porque sé de sobra qué vas a elegir y qué vas a hacer allí y no me hace ninguna gracia. Ni el lugar, ni la compañía…
Iris: todavía no he elegido nada.
María: tampoco tienes mucho tiempo para hacerlo, los cursos comienzan la semana que viene y tienes que irte a alojarte ya.
Iris: ¿alojarme?
María: puedes elegir entre residencia o casa.
Iris: mamá, eso es perfecto, voy a llamar a Harry y preguntarle si me puedo ir a vivir con él – grité con emoción buscando el teléfono.
María: para el carro señorita, eso no va a pasar – me arrebató el móvil de las manos- tu padre y yo no nacimos ayer ¿crees que te vamos a dejar viviendo con alguien que ni conocemos y que puede ser un amorío de niñatos?
Iris: no lo és.
María: no pidas tanto Iris, repito, o residencia o casa compartida.
Iris:¿ compartida con quién?
María: con Olga – de tantas sorpresas se me van a salir los ojos de la emoción – su madre y yo nos hemos matado por conseguíroslas. No las malgastéis porque entonces te mantendré de vuelta en menos que canta un gallo. Te lo aseguro – su mirada se convirtió fría.
Iris: a ver… pf –bufé por todo - ¿cuándo has dicho que me voy?
María: vamos por puntos, creo que el destino está claro ¿no?
Iris: más que claro – no podía contener las ganas de llamar a Harry y contarle todo de no ser porque mi madre se había apoderado de mi teléfono.
María: La madre de Olga y yo os hemos mirado unas casas cerca de las universidades,  elegid el que queráis – le miré con cara de obviedad cuál era el que íbamos a elegir – o el qué esté más cerca de casa de los chicos – se dio por vencida.

Agarré la mejilla de mi madre y comencé  a besarla a modo de agradecimiento como una hija desesperada que necesita volver de donde termina de volver.

Iris: muchas gracias de verdad – una lágrima estaba a punto de salir de mi rabillo del ojo, lo notaba.
María: ya te puedes ir poniendo el despertador, no quiero retrasos.
Iris: ¿retrasos?
María: mañana a las diez de la mañana  a las diez de la mañana ya tenéis que estar montadas en el avión. No queremos que perdáis ni un solo segundo más. Tenéis que llegar y buscaros la vida, cómo desplazaros y todo eso que en dos días es imposible hacer.
Iris: Muchas gracias enserio, por cierto, mamá ¿te importaría darme el móvil?
María: -me tendió la mano – ah claro.

Subí a toda felicidad las escaleras marcando el número de Harry, pero, bueno, ¿será bueno qué le llame?

Borré los números y marqué otro que sé que me serviría más en este caso.

*un tono*

*dos tonos*

*…*

***: ¿Iris? ¿me llamas para que vaya a comerme la tortilla?
Iris: Nial!! No, mejor aún.
Niall: ¿mejor?
Iris: te llamo para decirte que te la llevo.
Niall: ¿me la traes? Pero para eso tienes que… ¿VAS A VENIR?
Iris: pero no voy sola, voy con compañía.
Niall: ¿Olga también? ¿y eso? Cuéntame todo!!
Iris: pero no digas nada… quiero que sea una sorpresa…

Le conté todo a Niall y me prometió guardarme el secreto. Y claramente, venir a recogernos al aeropuerto. Tenía adrenalina en el cuerpo y me imaginaba mil caras que podría poner Harry al verme…

Me sentía como si la vida me hubiese otorgado otra oportunidad y de ahí construir mi futuro, pero ¿con él?

-----

Olga: Llámale, a ver si le ha pasado algo – me sugirió sentándose sobre su propia maleta.
Iris: no sé, no creo, me dijo que a y media estaría aquí a por nosotras.
Olga: míralo- señaló el coche que se acercaba – está allí.

Un chico muy guapo (y rubio) se lanzó hacia nosotras dándonos un abrazo inmenso. Nos fundimos los tres como si hubiesen pasado tres años de la última vez que nos vimos.

Niall: Pensé que no os iba a volver a ver hasta dentro de mucho.
Olga e Iris: te hemos echado mucho de menos – le volvimos a abrazar ante lo irreal que parecía todo esto.
Niall: a mí no me ha dado tiempo chicas jaja
Iris: claro que sí… le pegué en la cabeza de broma.
Niall: ¿os llevo a casa señoritas? – nos preguntó abriendo las puertas del coche.
Iris: Porfavor- contesté entrando en él.
Olga: No  has dicho ninguna palabra ¿no?
Niall: el secreto va conmigo ¿hasta cuándo queréis que dure esto?
Iris: yo no aguanto mucho más sin verle – confesé desesperada.
Olga: yo creo que tampoco – me siguió oliendo la chaqueta que puedo apostar que hasta a dormido con ella.
Niall: tengo una idea. ¿por qué no venís esta noche a “glass” he escuchado que esta noche querían ir, y os presentáis allí de sorpresa.
Olga  y yo no pudimos aguantar las carcajadas al imaginarnos las caras que podrían poner al vernos allí.
Olga e Iris: ¡Perfecto!

Estuvimos unos minutos más hablando sobre España y sobre lo poco que nos gusta ahora comparada con esto.

Niall: aquí es chicas, estáis a dos calles, vuestras madres se han portado muy bien eh jaja

Nos ayudó a meter las maletas en casa y se fue en su coche.

Una casa sola para Olga y para mi,  con los chicos, durante un año –o lo que haga falta- 
el único inconveniente, la carrera, pero podremos sacar tiempo libre para todo.

Estuvimos unas horas arreglando toda la casa en la cual ya había habido estudiante y se notaba, pero a pesar de ellos era bastante bonita, grande, suficiente para las dos. Con camas separas. Aunque hemos decidido dormir juntas , a no ser, que alguna noche, alguien venga a pasarla con nostras. Pero de momento juntas hasta el final.


***NARRA HARRY***


Liam: va tío, están todo en el coche menos tú.

Entré en casa para coger la cartera y volví a salir. Mis ganas al principio del día eran 0 pero también tenía razón Louis, igual necesito salir, empezar de nuevo, conocer a alguien y rehacer mi vida, al igual que debe de hacer ella.

Debe, aunque no sea lo que más feliz me haga.

Entramos en Glass y Louis me ofreció uno de los dos cubatas que llevaba en la mano.

Pasó su brazo por mi hombro mostrando la típica postura de amigos de fiesta. Le miré de reojo.

Louis: Recuerda tío, 0 problemas,0 recuerdos, 0 lamentos. Ya ha terminado, pásatelo bien y disfruta, vive el momento, no malgastes ni un segundo por alguien que no va a volver.

Le asentí convencido. Hoy toca renovar historia.

Estuvimos bailando y tomando algún que otro cubata de más. Mezclas raras de bebida pero que a veces sientes que si no lo haces bebido, conscientemente lo harías menos. 

Así que… a la marcha.

Nos reunimos todos bailando y en la barra, charlamos y al final de cada frase un trago más, Louis me agarró y me llevo hacia más adentro de la gente como un robot. Lo notaba muy subido de energía hoy…

Cuando me quise dar cuenta ya estaba con una chica rubia entrelazada entre sus piernas bailando muy muy pegados y en cuestión de segundos me la pasó.

Por qué mentir, la chica se movía bastante bien, lo suficiente para notar que quería más y me acordé de ella. Sé que esto no estaba bien.

Harry: Louis…
Louis: ¿pasa algo bro? – preguntó sin parar de bailar con otra chica que tenías … unas curvas y las movía… bastante bien.

Mi rubia se apegaba cada vez más a mí. Tenía unos ojos verdes muy profundos y subía y bajaba por mis piernas al ritmo de la música. Y yo…ya no sé si quería que se apartase o realmente quería llevármela a casa y pasar página. A eso había venido.

Harry: creo que me estoy pasando… - le hice mediante señas detrás de la chica.
Louis: vamos Harry, que bailar con una chica no es un pecado, y tirártela tampoco. Tu mismo le has dicho a Iris que haga su vida ¿por qué no la haces tú también? – todo aquello lo dijo entre gritos y cortándose para que le entendiese a causa de la música tan alta. – eso es signo ed que aú estás muy consciente ¿sabes cómo se soluciona eso? yendo a la barra y consumiendo más.
Harry: tienes razón tío.
Louis: no te preocupes, ya te la traigo yo, tu quédate aquí con… esta chica, ya te quejarás de que te las busco poco buenas eh.

Después de más baile, alcohol, rozamiento, algún mordisco en el cuello que otro y demás, le pedí a la chica que me esperase donde estaba que iba al servicio y volvía.

Comencé a sentir más que mareo en la cabeza, mi cuerpo comenzó a sudar sé que tenía muchas miradas en mi por mi forma de andar pero sentía malestar aunque no quería dejar de tener esa senación, me repetía a mi mismo que hoy había venido a eso.

Pasé por la barra a la suma de mis bebidas y ahí estaba Zayn con un triste vaso en la mano mirando a la nada.

Harry: Zayn – apenas pude pronunciarlo, salió un sonido mezclado con un gallito de mi garganta efecto de la castaña que llevaba encima.
Zayn: Harry... – mi miró con cara extraña.
Harry: eh!, ts – le negué con el dedo y con lentitud – a mi no me mires así eh tío, que vengo en buenas.
Zayn: ¿en buenas? Lo único que llevas bueno es un pedo que no te lo crees ni tú.
Harry: perdona-se me cerraban los ojos involuntariamente- pero eso te pasa por no sumarte al “plan de Louis” – le advertí – ahora estás aquí esperando.. ¿a qué? a nada porque ¿sabes qué? no va a volver.
Zayn: pero la respeto Harry, algo que creo que a ti el nombre de Iris ni se te está pasando por la cabeza.
Harry: ehhh –grité – ni me la nombres, porque yo la tengo aquí – me golpeé con el puño el pecho – pero de aquí – señalé la cabeza – tiene que desaparecer, Louis me lo ha dicho y es verdad.
Zayn: yo creo que Louis se está pasando un poco contigo esta noche.
Harry: no tío, Louis está siendo un amigo, me está ayudando a seguir adelante, y tú estás aquí no haciendo nada. TÚ NO ERES UN AMIGO.
Zayn: ¿Sabes? Habla conmigo cuando no apestes a alcohol – cogió el vaso de tequila y se fue por donde yo había venido.

Volví donde estaba Louis y comencé a bailar más con la chica de nuevo.

Louis: ¿a qué esperas Harry? ¿Te la vas a hacer cuando sea abuela o qué? – me dijo al oído.

En una de las que se giró esa melena rubia, la agarré del cuello y la besé. La atraje hacia mí. Respiré su aroma a perfume caro y embriagador. Bajé a su cuello y escuché de fondo las risas de Louis mientras me hacía un “okay” con la mano.

Niall apareció en escena y apartó un poco a Louis mientras me miraba de reojo.

Niall: - solo entendía palabras sueltas porque se lo estaba diciendo en su oído- …controla…Harry…Iris…viene.

Louis me miró muy asustado como si algo malo hubiese hecho.

Harry: ¿Qué pasa Lou? No estoy haciendo nada malo, me has dicho que estaba bien – soné como un borracho pobre y despreocupado a la vez que no podía evitar reírme por la risa floja que me salía involuntariamente. Propio de un borracho.
Louis: - levantó la barbilla y fijó la mirada más arriba de mi hombro – mira allí tío. – dijo pasmado.

Continué la trayectoria de su mirada, pero a la que giré la cabeza, mi rubia buenísima me estiró del cuello y me atrajo hacia ella juntando nuestros labios como hacía unos segundos antes, cosa que no pude evitar continuar.

***: HARRY??

Abrí los ojos sin separarme de ella.

Y la ví.
Me despegué rápidamente de la rubia, ¿qué hacía aquí? ¿cómo? No entendía nada.

Me seque los labios con la mano sin despegar sus ojos de los míos. Sentí una punzada en el pecho.

Giré mi cuerpo atónito por quien acababa de aparecer allí, buscando una explicación en Louis, quien por la mirada que tenía parecía saber lo mismo que yo.

Me separé completamente de la chica y posé mi mirada en la dirección en la que había visto a Iris.


Pero ya no estaba allí.

-------------------------------------------------------------------------------------------------
Holaaaa!! Sí, estoy viva, y... pues no sé ni que decir, se me cae la cara de vergüenza por haber tardado tanto aunque tengo parte de explicación que sé que ni servirá pero al menos os la merecéis.
En junio escribí mi último capítulo y terminé los exámenes, seguidamente a principios de Julio tuve el concierto de One Direction  y me tuve que ir a Madrid y eso (fue una experiencia única y pf.. se me pone la piel de gallina al revivirlo) después de Madrid me fui un mes entero con la "real" Olga a Washington a estudiar inglés y obviamente no pude escribir nada (he de añadir que no tuvimos la suerte como en la novela de conocer a los chicos :( ) . más tarde en Agosto me fui todo el mes a mi pueblo y allí estuvimos de fiestas y eso y no me pude para a escribir. Después de Agosto vino Septiembre con la entrada a un colegio nuevo y estudiando bachiller, y no tuve más narices que centrarme en mis estudios. Pero... ahora que ya lo voy controlando todo he decidido continuar con la novela. 
Entiendo todas las posturas que adoptéis sobre mi tardanza pero también he de deciros que no puedo prometer cuando subiré el siguiente porque para mi, mis estudios son lo primero y necesito centrarme mucho en ellos, lo que si que prometo es que abandonar no lo voy a hacer y al menos una explicación os daría si eso pasase ( que no va a pasar )
Espero haberos convencido y reitero mis disculpas.
Un saludo enorme
Iris.